{"id":478,"date":"2020-05-13T18:42:08","date_gmt":"2020-05-13T16:42:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.sociologie-clinique.org\/latinoamerica\/?p=478"},"modified":"2020-05-13T18:48:24","modified_gmt":"2020-05-13T16:48:24","slug":"el-trabajo-en-tiempos-y-espacios-virales-virtuales-hoy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sociologie-clinique.org\/latinoamerica\/el-trabajo-en-tiempos-y-espacios-virales-virtuales-hoy\/","title":{"rendered":"El trabajo en tiempos  y espacios \u201cvirales\u201d, virtuales, hoy"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>Ana Mar\u00eda Ara\u00fajo, 13 de mayo de 2020. En tiempos del coronavirus global.<\/em><\/p>\n<h2><strong>&#8212;<br \/>\n<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: right;\">\u00a0\u00a0 \u201c<em>Descubrir, bajo las nuevas formas de exclusi\u00f3n social,la actualizaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n y de la alienaci\u00f3n.\u201d <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">George Labica<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>Introduci\u00e9ndonos en sociedades de los \u201cno-lugares\u201d de los ciber-tiempos<\/strong><\/h3>\n<p>Dec\u00eda Mart\u00edn Buber, hace ya mucho tiempo, que la problem\u00e1tica del hombre se replantea cada vez que parece rescindirse el pacto primero entre el mundo y el ser humano.<\/p>\n<p>Son tiempos estos, en que el ser humano parece encontrarse en el mundo como extranjero, solitario, desamparado; en espacios donde se ha borrado una imagen del Universo, desapareciendo con ella la sensaci\u00f3n de seguridad \u2013 una cierta seguridad-que se siente ante lo familiar. Entonces, desde la intemperie, desde la incertidumbre existencial, social, arraigada en nuestros cuerpos, desde estos no-espacios y no-tiempos, nos preguntamos, otra vez, siempre, sobre nosotros mismos, sobre el otro, sobre estos nudos socio-ps\u00edquicos que nos abarcan, sobre estas sociedades de un antiguo-nuevo Capitalismo.<\/p>\n<p>Estamos viviendo hoy una verdadera mutaci\u00f3n civilizatoria que nos habla no solamente de la vertiginosidad del pasaje del tiempo, de la aceleraci\u00f3n de las transformaciones tecnol\u00f3gicas, de la aparici\u00f3n de un universo virtual donde el cyber-mundo construye y de-construye subjetividades.<\/p>\n<p>Nos enfrenta tambi\u00e9n a una profunda transformaci\u00f3n antropol\u00f3gica que se expresa en en los v\u00ednculos, en las nuevas formas de la comunicaci\u00f3n regida por la Big Data<strong>, <\/strong>en la vivencia del Deseo, en la vida cotidiana toda. En \u201csujetos sociales complejos\u201d (J. Rh\u00e9aume, 2004) fragmentados por la des-territorializaci\u00f3n de un espacio innovado por las nano-tecnolog\u00edas y un tiempo vertiginoso que no logramos aprehender totalmente.<\/p>\n<p>Nos vamos transformando en Identidades regidas por la sociedad de la imagen, la sociedad \u201cde la transparencia\u201d. Verdaderos \u201czombies\u201d de una computadora que abarca el universo real y simb\u00f3lico de nuestro ser-en \u2013el mundo; y la urgencia y la vertiginosidad del pasaje del tiempo, inhabilitan tomar distancia y desarrollar un pensamiento cr\u00edtico.<\/p>\n<p>Entramos en \u201cla era de las \u00e1guilas\u201d (G. Wajcman ,2011) esa ave que se caracteriza por tener los ojos m\u00e1s grandes que el cerebro lo cual no significa ser incapaces de desarrollar pensamiento, sino simplemente que se piensa a trav\u00e9s de la mirada. Mirada vigilancia, mirada-transparencia. Imagen-movimiento. Nadie puede, sustraerse a la Gran Mirada en esta situaci\u00f3n donde se impone el pan\u00f3ptico foucaultiano, si, pero hoy articul\u00e1ndose con un ciberpan\u00f3ptico internalizado por nosotros, frente al miedo del contagio.<\/p>\n<p>Orwell ya nos hablaba del Gran Hermano y de esa insostenible y constante suprema vigilancia. Vigilancia de los cuerpos, vigilancia de las almas.<\/p>\n<p>La <strong>des-corporizaci\u00f3n personal<\/strong> que se establece en la fascinaci\u00f3n por la imagen y las nuevas formas de comunicaci\u00f3n cibern\u00e9ticas, donde el cuerpo se vuelve ausente y la mirada se transforma en el sentido privilegiado del v\u00ednculo, se articula con la <strong>des-corporizaci\u00f3n social<\/strong>, exigida hoy por el nuevo <strong>aislamlento social<\/strong> del mundo todo, frente a la amenaza del VIRUS.<\/p>\n<p>Lo incierto, lo desconocido invade nuestras cotidianeidades,<\/p>\n<p>Es la sociedad de la incertidumbre, que, frente al ojo absoluto de la vigilancia y al cibercontrol, genera una cierta vulnerabilidad y fragilidad que nos atraviesa en este momento hist\u00f3rico-social- viral, tan intenso, y que transforma nuestras subjetividades.<\/p>\n<p>El nuevo panorama mundial atravesado por este extra\u00f1o coronavirus imperante, al cual nos enfrentamos, incentiva un <strong>caos global<\/strong> que se expresa en la esfera de lo econ\u00f3mico, lo pol\u00edtico, lo social, lo laboral, en el espacio ps\u00edquico, en los \u201cnudos socio-ps\u00edquicos\u201d De Gaulejac V. (2010)\u00a0\u00a0 de todos y de cada uno de nosotros. Trastoca valores.<\/p>\n<p>El universo afectivo se desdibuja, o se expresa a trav\u00e9s de formas distintas, las relaciones sociales \u201cse lic\u00faan\u201d Z. Bauman (2007), las relaciones laborales adquieren nuevas dimensiones.<\/p>\n<p>Somos transe\u00fantes de auto-rutas cibernetizadas, y los encuentros, afectivos, institucionales, laborales se vuelven inciertos, en espacios y tiempos inacabados.<\/p>\n<p>Estamos viviendo una verdadera \u201cmetamorfosis del v\u00ednculo social\u201d R. Castel (1998) Las antiguas respuestas a las antiguas preguntas, no alcanzan.: esta nueva realidad exige crear nuevos paradigmas para comprende, para incidir, para pasar a la acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y construir resistencias, sanitarias, laborales, pol\u00edticas. Porque esta mutaci\u00f3n a la cual aludimos se enmarca en un contexto pol\u00edtico mundial que atraviesa fronteras, con la suprema iron\u00eda, la gran paradoja, de crear muros nuevos de contenci\u00f3n ante el temible pasaje del VIRUS. Y \u201cresguardarnos\u201d del \u201cotro\u201d del portador de la muerte, real o simb\u00f3lica. As\u00ed nos enfrentamos a las pantallas, en nuestros hogares, separados de nuestros amigos y amigas, de nuestros vecinos, de nuestros pares; y contamos en silencio, d\u00eda a d\u00eda, noche a noche, los enfermos, los muertos.<\/p>\n<p>Y surge entonces aquellas preguntas de Giorgio Agamben \u00bfC\u00f3mo hemos llegado al punto en que nos encontramos?; \u00bfqu\u00e9 podemos hacer?; \u00bfQu\u00e9 direcci\u00f3n tomar?; \u00bfqu\u00e9 sociedad es \u00e9sta que no tiene otro valor que la sobrevivencia?<\/p>\n<p>Porque en estas respuestas, siempre abiertas, siempre cambiantes, se juega la \u00e9tica de la libertad, de la solidaridad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>El trabajo: en tiempos del capitalismo cognitivo, del tecno-capitalismo. Del capitalismo de la emoci\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>Hikikomori. Karoshi<\/strong><\/h4>\n<p>Estas 2 palabra que evocan conceptos y situaciones existenciales, enmarcan, a mi entender hoy , un cierto aspecto del mundo del trabajo, haciendo alusi\u00f3n al teletrabajo.<\/p>\n<p><strong>Hikikomori,<\/strong> en japon\u00e9s significa aislamiento.<\/p>\n<p>Qued\u00e9 impactada, al vivir un corto tiempo en Tokio, por el hecho que los psic\u00f3logos y los soci\u00f3logos, \u00a0se refer\u00edan, altamente preocupados, a esta realidad.<\/p>\n<p>En efectos, los j\u00f3venes japoneses pasaban pr\u00e1cticamente toda su existencia en sus respectivas peque\u00f1as habitaciones: frente a la pantalla: educaci\u00f3n a distancia; videos juegos; play-.station; comida por deliveries; m\u00fasica por you tube y otras espacios; amigos , compa\u00f1eros de estudio y de trabajo a trav\u00e9s de diversas redes sociales; citas er\u00f3ticas por espacios especializados, Un mundo-on-line.<\/p>\n<p>Las repercusiones de este aislamiento, comportaban, me dijeron, patolog\u00edas , frente a un universo donde lo colectivo, se dilu\u00edan en la pantalla y casi no exist\u00eda posibilidad de encuentros corporales. Depresi\u00f3n. Ataques de p\u00e1nico. Insomnio. Ansiedad. Angustia ante un posible \u201cghosting\u201d ( de ghost; fantasma en ingl\u00e9s) cuando el otro desaparece del espacio virtual repentinamente sin dejar rastro. Problemas ergon\u00f3micos, cansancio visual, agotamiento ps\u00edquico, contracturas, Patolog\u00edas conocidas, si, pero ampliamente acrecentadas por esta realidad de \u201caislamiento social\u201d, de \u201cconexi\u00f3n virtual\u201d<\/p>\n<p>Esta realidad era deseada fundamentalmente por los j\u00f3venes en aquel Tokio que conoc\u00ed. Hoy, coronavirus mediante, estamos exigidos por este \u201caislamiento social\u201d, con lo que ello comporta en nuestras vidas cotidianas.<\/p>\n<p>Es imposible, ser\u00eda absolutamente irreal pensar hoy, en posibles actividades sin las nuevas tecnolog\u00eda y creo, por otra parte, que ser\u00eda profundamente peligroso demonizarlas.<\/p>\n<p>Los dispositivos tecnol\u00f3gicos, nos dice Franco Bifo Berardi en su entrevista en el Centro de Cultura Contempor\u00e1nea de Barcelona con la periodista Ingrid Guardiola (2019), se han convertido en una pr\u00f3tesis de nuestro cuerpo , afectando las emociones, el psiquismo, la percepci\u00f3n , la relaciones con el otro. Las relaciones laborales, pienso yo. Parecer\u00eda que la presencia de la corpereidad ya no es decisiva. Cierto, nos sigue diciendo Berardi, las tecnolog\u00eda no son, definitivamente no son negativas. El trabajo on-line, el teletrabajo no es \u201cmalo\u201d en s\u00ed, s\u00f3lo produce sufrimiento y repercusiones psicosom\u00e1ticas que se acercan a patolog\u00edas a analizar, cuando se vincula con la competencia y el aislamiento desenfrenado, con la inequidad social -de unos y otros, aquellos que tiene posibilidades de reunir las condiciones materiales y subjetivas para desarrollarlo y aquellos, quiz\u00e1s una gran mayor\u00eda .que no.<\/p>\n<p>Importante entonces tener en cuenta la diferencias sociales culturales, econ\u00f3micas , familiares, emocionales que este tipo de relaciones laborales (que ya exist\u00eda anteriormente pero que hoy se ve vertiginosamente acrecentadas) analizar las repercusiones no ya de las nuevas formas de v\u00ednculos que ellas generan en nuestra cotidianeidad, sino en las relaciones laborales.<\/p>\n<p>El concepto de <strong>proxemia <\/strong>se refiere a la distancia que se estable entre 2 o m\u00e1s espacios. Esta distancia puede ser \u00edntima, personal, social, laboral, publica y se inscribe en un contexto socio-hist\u00f3rico. Se inscribe en la polis. Es por tanto, pol\u00edtica, en el sentido m\u00e1s amplio del t\u00e9rmino. Y marca su inscripci\u00f3n en una civilizaci\u00f3n. Es por lo tanto un hecho civilizatorio tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>En esta mutaci\u00f3n civilizatoria por la cual estamos atravesando, la proxemia se adapta y es producto de esta mutaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El trabajo-on-line se refiere a esta distancia, a esta proxemia, situ\u00e1ndonos frente a una m\u00e1quina que nos exige cumplir con la productividad impuesta por el empleado.<\/p>\n<h4><strong>Karoshi<\/strong><\/h4>\n<p>En japon\u00e9s, Karoshi significa muerte, agotamiento por trabajo.<\/p>\n<p>Estamos viviendo en la actualidad &#8211; aquellos que tienen, tenemos trabajo- una sensaci\u00f3n de agotamiento ps\u00edquico, f\u00edsico desde nuestro aislamiento social.<\/p>\n<p>Agotamiento simb\u00f3lico por tener que cumplir con nuevas exigencias de un mundo laboral cambiante, y muerte simb\u00f3lica por la p\u00e9rdida de las relaciones y v\u00ednculos sociales y laborales de lo que dejamos atr\u00e1s, teniendo casi la certeza que en el despu\u00e9s de esta pandemia no habr\u00e1 un despu\u00e9s similar al que fue.<\/p>\n<p>Para aquellos que no tienen trabajo, la muerte de la inexistencia social, unida con el aislamiento social se potencian y producen situaciones de enorme sufrimiento ps\u00edquico,<\/p>\n<p>Perdida de un mundo y sensaci\u00f3n de muerte de su existencia en \u00e9l<\/p>\n<p>El sistema neoliberal actual incentiva ambos conceptos.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, el polo trabajo-capital sigue vigente, pero adquiere caracter\u00edsticas especiales,<\/p>\n<p>El universo laboral del fordismo-taylorismo as\u00ed como el del toyotismo se encuentran cohabitando con un nuevo modelo de trabajo, producto de las vertiginosamente aceleradas transformaciones del Capital, que, en menos de medio siglo ha pasado de ser capital industrial a coexistir con el capital financiero, y con un capital que se metamorfosea constantemente y da lugar a un Sistema de Capital Mundial e Integrado- Virtual. Sistema virtual que se rige por las leyes de un <strong>Capitalismo<\/strong> <strong>cognitivo,<\/strong> donde la articulaci\u00f3n de algoritmos, la \u201ceficiencia\u201d de la Inteligencia artificial, y la manipulaci\u00f3n libidinal del trabajador nos habla de nuevos paradigmas de explotaci\u00f3n y de opresi\u00f3n.<\/p>\n<p>El Capitalismo cognitivo surge en su esplendor, acompa\u00f1ado por el<strong> Capitalismo<\/strong> <strong>tecnol\u00f3gico<\/strong>, el cual lo sostiene, a partir de los nuevos y vertiginosos avances de los instrumentos tecnol\u00f3gicos en su capacidad de manipulaci\u00f3n del Mercado, de las relaciones laborales y de la vida del trabajador. El sistema anterior persiste, con este Capitalismo en constante movimiento (Han lo comparar\u00e1 con la serpiente) y desarrolla una virtualidad que manipula y \u201cseduce\u201d el universo laboral.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 la tarea hoy desde distintos campos del pensamiento, desde una postura inter disciplinaria, consista en deconstruir sus nuevas formas de explotaci\u00f3n y alienaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>El Capitalismo de la emoci\u00f3n, <\/strong>nos dice Byung Chul Han (2016) se inscribe en el r\u00e9gimen neoliberal y utiliza las emociones para incrementar la productividad y el rendimiento del trabajador al costo que sea. El capitalismo de la emoci\u00f3n, se sirve de la pseudo libertad del trabajador, manipulando su actitud de \u201cSelf-made-man- , de productor de su propio horario de trabajo, de su \u201celecci\u00f3n\u201d de c\u00f3mo y cu\u00e1ndo trabajar, invisibilizando la explotaci\u00f3n real en un espacio virtual, donde el Gran capital, la Empresa, el Sistema Managerial, controlan, vigilan y profundizan la alienaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cLa econom\u00eda neoliberal, en pos del incremento de la productividad permanente, construye inestabilidad e impulsa la emocionalidad en el proceso productivo.\u201d (B. Ch. Han ( 2014)<\/p>\n<p>En efecto, la inestabilidad de no poder alcanzar nunca el rendimiento deseado, trabaja sobre la emoci\u00f3n del trabajador para impulsarlo a \u201cproducir m\u00e1s y mas\u201d\u2026 desde su hogar, desde su espacio, desde su tiempo \u2013 supuestamente elegidos por \u00e9l,<br \/>\nel teletrabajo, el trabajo impulsado por este sistema del capitalismo neoliberal se instala; y se va internalizando en la vida cotidiana del trabajador:<\/p>\n<p>Esta realidad se ve acrecentada, y profundamente incentivadas sus caracter\u00edsticas de alienaci\u00f3n laboral en la vida de la mujer trabajadora, que, desde valores instaurados y a\u00fan vigente de la sociedad patriarcal, en la mayor\u00eda de los casos, cumple su \u201cdoble jornada de trabajo\u201d desde su hogar.<\/p>\n<p>Esta coyuntura por la cual atravesamos, se ve condicionada por este modo de producci\u00f3n en donde no s\u00f3lo se busca la competencia material y cognitiva, sino emocional. Apunta al deseo del trabajador, de la trabajadora de producir m\u00e1s desde supuestas mejores condiciones. Sabemos, que estas \u201ccondiciones\u201d de un cierto teletrabajo, de un cierto trabajo on-line, que goza de un supuesto confort\u2026 implica, inexorablemente una enorme inequidad social. Aquel trabajador que no posea ese \u201cconfort\u201d: condiciones ergon\u00f3micas, espacio habitacional necesario, instrumentos tecnol\u00f3gicos adecuados y fundamentalmente conocimiento perfecto (para mejor competir) de las nuevas tecnolog\u00edas, aquel trabajador, aquella trabajadora que no posea una cierta contenci\u00f3n familiar, emocional, estar\u00e1 en situaci\u00f3n de \u201clooser;\u201d si, de perdedor. La antigua lucha entre \u201clooser\u201d y winners\u201d. Perdedores y ganadores.<\/p>\n<p>Estas nuevas formas que adquiere el universo del trabajo, acent\u00faan a\u00fan m\u00e1s, las situaciones de gran ansiedad, stress, depresi\u00f3n, angustia en la actualidad.<\/p>\n<p>Las condiciones de \u201caislamiento social\u201d, por la cual atraviesa el mundo\u00a0\u00a0 todo, debido a la aparici\u00f3n del COVID-19,hoy, potencia adem\u00e1s el miedo, Miedo a la p\u00e9rdida del trabajo y a la posibilidad de no \u201cestar a la altura de las exigencias\u201d. Pero latente, acechando consciente o inconscientemente, all\u00ed en silencio, se dibuja desde la incertidumbre, el miedo a la muerte, Real o simb\u00f3lica.<\/p>\n<p>El trabajo informal, los trabajadores zafrales, la desocupaci\u00f3n creciente, generan situaciones de vulnerabilidad, de fragilidad identitaria, y miedo a lo que vendr\u00e1. La inestabilidad laboral ya existente en el sistema neoliberal, se articula con lo desconocido, que nos rodea como fantasma que recorre el mundo; el Virus.<\/p>\n<p>Los nuevos excluidos sociales aparecen en escena y se unen a la vivencia de la explotaci\u00f3n. De la opresi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo superar esta situaci\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo al menos, neutralizarla para crear nuevas formas de resistencias hoy?<\/p>\n<h3><strong>Desde el cibercontrol laboral y la incertidumbre hacia una posible esperanza del encuentro. De la resistencia<\/strong><\/h3>\n<p>Yo siento la necesidad de crear nuevos paradigmas, no s\u00f3lo para interpretar y analizar este Sistema Mundo mutante, este Uruguay actual , sino para incidir en la transformaci\u00f3n, a trav\u00e9s de la praxis, de nuevas formas de resistencias que nos hablen de un mundo m\u00e1s justo, mejor. Que nos orienten hacia formas de trabajo m\u00e1s humanas, m\u00e1s justas, menos desiguales, m\u00e1s aggiornadas.<\/p>\n<p>Esta necesidad, exige pensamiento cr\u00edtico, an\u00e1lisis interdisciplinario, y colectivos. Colectivos de trabajadores, de trabajadoras que enfrenten desde reflexiones y acciones abiertas, no ortodoxas la tarea de apoyar una real transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El arte de la vida, como praxis de la libertad,, nos dice Han , tiene que adoptar nuevas formas de resistencias.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les?<\/p>\n<p>Tal vez, despu\u00e9s de este eclipse social que nos atraviesa hoy, salgamos juntos, solidariamente. Enfrentando la vigilancia con la solidaridad. El control con la libertad.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s, aquellas palabras de Gilles Deleuze, en su di\u00e1logo con Michel Foucault nos den una cierta pista, para construir esperanza.<\/p>\n<p>\u201cCreer en el mundo es lo que m\u00e1s falta nos hace, Hemos perdido el mundo. Nos lo han despose\u00eddo, Creer en el mundo es suscitar acontecimientos, aunque sean peque\u00f1os que escapen al control, y hacer nuevos espacios-tiempos de resistencias. Es a nivel de cada instante que nos jugamos la vida: frente a la capacidad de resistencia o a la sumisi\u00f3n del control. Necesitamos al mismo tiempo, creaci\u00f3n y pueblo\u201d<\/p>\n<p>ANA MAR\u00cdA ARAUJO-<\/p>\n<p>UNIVERSIDAD DE LA REPUBLICA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 MONTEVIDEO MAYO 2020.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Bibliograf\u00eda Breve<\/h3>\n<p>Agamben. G. ( 2017) El uso de los cuerpos. Barcelona Ed. Adriana Hidalgo<\/p>\n<p>Ara\u00fajo, A. M- (cop) (2004) Impactos del desempleo: transformaciones en la subjetividad. Montevideo. Ed. Psicolibros. U.<\/p>\n<p>Ara\u00fajo A.M. (cop) ( 2006) Trabajo y no trabajo en el litoral norte de Uruguay-Montevideo. Ed. Psicolibros U.<\/p>\n<p>Ara\u00fajo, A. M. (2013). Todos los tiempos, el tiempo. Montevideo: Psicolibros Universitario.<\/p>\n<p>Aubert, N. (2003). Le culte de l\u00b4urgence. Par\u00eds: Flammarion.<\/p>\n<p>Bauman, Z. (1999). Modernidad l\u00edquida. Mexico: Fondo de cultura econ\u00f3mica<\/p>\n<p>Bauman, Z. (2007). Miedo l\u00edquido. Barcelona: Pa\u00eddos.<\/p>\n<p>Beck, U. (1994). La sociedad del riesgo. Hacia una nueva modernidad. Barcelona: Pa\u00eddos.<\/p>\n<p>Berardi, F (2014) Despu\u00e9s del futuro. El agotamiento de la Modernidad: Barcelona . Ed. Enclave de libros.<\/p>\n<p>Deleze, G. (1990). Pourparleurs. Par\u00eds: Gallimard.<\/p>\n<p>De Gaulejac. V. ( 2009) Las fuentes de la Verg\u00fcenza. Bs. As. Ed. Marmol Izquierdo.<\/p>\n<p>De Gaulejac. V. Hanique. F. ( 2915) Le Capitalisme paradoxal. Paris Seuil.<\/p>\n<p>De Rosnay, J. (2000). L\u00b4Homme Symbiotique. Par\u00eds: Seuil.<\/p>\n<p>Han, Byung-Chul. (2013). La sociedad de la transparencia. Barcelona: Herder. .<\/p>\n<p>Han, Byun-Chul. (2014). La agonia del Eros. Barcelona: Herder.<\/p>\n<p>Han, Byung-Chul (2016) Psicopol\u00edtica Barcelona; Herder.<\/p>\n<p>Lipovetsky, G. (2006). Los tiempos hipermoderndos. Barcelona: Anagrama.<\/p>\n<p>R\u00e9haume, J. (1999). Dimensiones epistemol\u00f3gicas de las relaciones entre teor\u00eda y pr\u00e1ctica. En: Ficha Sociolog\u00eda Cl\u00ednica N\u00ba 1. Montevideo: Argos.<\/p>\n<p>=&gt; Para descargar el articulo: <a href=\"https:\/\/www.sociologie-clinique.org\/latinoamerica\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2020\/05\/El-trabajo-2020-SI.pdf\" class=\"mtli_attachment mtli_pdf\">Araujo_El trabajo 2020<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ana Mar\u00eda Ara\u00fajo, 13 de mayo de 2020. 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